Esperpéntica la actuación de este trencilla. Ha sacado de quicio a todo el barcelonismo, sobre todo cuando perdonaba una roja a Ponzio y poco después le sacaba una amarilla a Edmílson por el simple hecho de protestar. Encima, lo de acabar 30 segundos antes es algo sospechoso. No venía a cuento. Si él mismo fue quien decidió que el partido había que alargarse cuatro minutos, ¿por qué le descuenta medio minuto justo después de que el Barça meta el segundo y vaya a botar una falta en el centro del campo pudiendo ser ésta su última ocasión?
En el otro partido, Megía Dávila también fue protagonista. Para los valencianistas señaló un penalti a favor del Deportivo muy dudoso. También fue clave en la eliminatoria. Pasó el Dépor. También el Zaragoza. Felicidades y que siga el fútbol.
jueves 2 de febrero de 2006
Lo sospechoso de Rodríguez Santiago
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






















2 comentarios:
Sin duda fue un arbitraje calamitoso, pero no me parece criticable lo del pitido final. Me explico: si yo soy un árbitro y voy con la intención de perjudicar a un equipo, no añado cuatro minutos y pito el final con tres y medio. Lo que hago es añadir tres y pitar cuando debo, con lo cual consigo arañar 30 segunditos más y no levantar sospechas.
Pero, como tú dices, que siga el fútbol. Saludos.
Si lo que pretendes es aguar más la fiesta local, y lo que quieres es perjudicar, creo que no se puede hacer mejor que lo que hizo Rodríguez Santiago. Si añades tres minutos y pitas a los tres minutos no sacas de quicio a nadie. Yo creo que como vio que ya la había pifiado bastante, quiso seguir. Y lo consiguió.
Además, por eso digo lo sospechoso. Quizá si faltasen 30 segundos para el final y el Zaragoza hubiera tenido que lanzar un saque de portería no hubiese señalado el final. Lo que pasa es que lo hizo cuando el Barça iba a tener su, posiblemente, última oportunidad del partido. Es éso lo sospechoso. Y también que decidió añadir cuatro minutos cuando el resultado era de 1-3, no de 2-3. Si llega a ser éste dudo mucho que hubiese añadido cuatro.
Pero en fin, que ya pasó. Los árbitros están dejando mucho que desear últimamente.
Saludos
Publicar un comentario en la entrada