Nada es imposible

Voy a reconocer que a no ser que sea en la final y en una dolorosa tanda de penaltis, la eliminación de España en esta Eurocopa no me va a doler tanto como podía hacerlo antaño. Una de las razones es evidente. Para llegar a donde hemos llegado hemos tenido que sudar, correr y sufrir. Es decir, que nada ha sido coser y cantar. Personalmente, pienso que en campeonatos anteriores disponíamos de más artillería en todos los sentidos, teníamos seguramente mejor plantilla y por ende, una euforia desmedida. Lógicamente, ahora que hemos llegado y que hemos sobrevivido a las no-convocatorias de Raúl, no seré yo quien dé la espalda a la Selección. Ni mucho menos. Ahora es el momento de animar. Creo que hay selecciones con más convicción y más fortaleza que la nuestra, a la que de buen seguro, pase lo que pase, le lloverán las críticas después del debut de esta tarde ante Rusia. Somos así, qué remedio. Pero llegados este punto es el momento de disfrutar. No nos engañemos, favoritos no somos. Eso sí, tampoco somos una banda. Podemos hacer un buen papel. Hay que ir paso a paso, a poder ser como la Grecia de Portugal. ¿Alguien daba un céntimo por ella? En 2004 se comprobó que nada es imposible si se lucha y se cree en las posibilidades. A día de hoy, tenemos las mismas que las 15 selecciones restantes, por lo que no veo un motivo para no pensar en vencer. Sería una sorpresa, no cabe duda, pero cualquiera que se lo plantee puede tocar el cielo.

Más naranja y más mecánica que nunca

Hemos tenido que esperar tres jornadas para ver un partido con cara y ojos en la Eurocopa. Por fin un duelo con dos grandes selecciones y una exhibición de fútbol por parte de ambas. En el primer tiempo Holanda ha sido más naranja y más mecánica que nunca. De manual ha sido el segundo tanto de los tulipanes, una obra maestra en forma de contraataque culminada de forma brillante por Sneijder. Holanda ha hecho saborear a Italia su propia medicina. Nadie ha echado de menos a Robben, ni a Seedorf ni a Davids. Van Basten ha superado las adversidades y sus jugadores han destrozado como han querido el catenaccio. Donadoni ha tardado mucho en modificar algo, y cuando lo ha hecho cerca ha estado de salirle bien. Grosso, Del Piero y Cassano dieron más aire ofensivo a Italia, que pese a caer goleado, nadie se atreve a descartarlo.

Y más que nada, porque en el otro enfrentamiento del día, el que abría la jornada, Francia y Rumanía nos han ofrecido los 90 minutos más soporíferos del campeonato. Menos mal que después sus rivales de grupo lo han arreglado, porque si no, lo del grupo de la muerte hubiese cobrado su sentido más literal. Bastante frustrante el debut de los galos. Una tónica, la de los debuts decepcionantes, que se ha convertido en habitual –a excepción de Holanda- y que corre el riesgo de intoxicar a nuestra Selección, que debuta ante Rusia en unas horas. Crucemos los dedos.

Vídeo | Goles y mejores jugadas del Holanda 3-0 Italia

Una pena máxima para Croacia

Segunda jornada de la Eurocopa sin sobresalto alguno. Se siguió el guión a rajatabla, ganaron los que tenían que ganar y perdieron los que tenían que perder. Seguramente de Croacia se esperaba más, sobre todo teniendo en cuenta que enfrente tenía la, posiblemente, peor selección del campeonato, presente en el mismo más por ser anfritriona que por méritos futbolísticos. Y claro está, con el talento de los Modrić, Kranjčar y cía todo invitaba a que Croacia mostrase sus credenciales. Ni mucho menos. El partido resultó ser como el gol de los de Slaven Bilić, una pena máxima. Incluso Austria puso en apuros (tímidos, pero apuros) la meta rival. Un penalti transformado a los cuatro minutos por el flamante fichaje del Tottenham bastó para sumar tres puntos desacordes con lo visto en el Ernst Happel Stadion.

Y Alemania siguió por sus fueros, es decir, ganando y dejando entrever su potencial. Parece que a los germanos no les pesen los años. Llevan mucho tiempo siendo los mismos, jugando igual, efectivos, sin filigranas y prácticos. Eso es lo que pretenden y les sale a las mil maravillas. Si además le sumamos que jugadores como Podolski, Frings, Klose o Metzelder se crecen cuando se visten con la elástica de su país, todo apunta a que los hombres de Jogi Löw darán mucho juego en este campeonato.

NdF | Suiza y Austria 2008