La escasa ambición de Jorquera

Ya que en el último artículo hablaba sobre la errónea decisión de Jerzy Dudek en fichar por el Real Madrid si su deseo era estar en la próxima Eurocopa, hoy cruzamos el puente aéreo para fijarnos en su homólogo en el Barcelona. Sí, estoy hablando de Albert Jorquera. Quiero detenerme en su caso a sabiendas que seguramente no es el único. Me centro en Jorquera porque es, ciertamente, de quien más he podido seguir la evolución durante los últimos años. Porque el bueno de Albert lleva toda su carrera a la sombra de Víctor Valdés, el cancerbero que tras muchas temporadas ha puesto estabilidad en la portería del Barcelona, y lo peor de todo es que no parece que vaya a hacer nada por remediarlo.

Siempre ligado a la portería blaugrana, Jorquera ingresó en La Masía con 15 años, procedente del Vilobí. Tras pasar por todas las categorías inferiores, el Barça lo cedió primero al Ceuta (temporada 2001-2002) y el curso siguiente al Mataró, para después regresar al Barcelona B. La temporada 2003-2004 hace su incursión en el primer equipo. Por delante de él, dos huesos como Rüstü (elegido mejor guardameta del anterior Mundial) y Víctor Valdés, que pelean por ser el portero titular. A pesar de tenerlo crudo para disponer de alguna oportunidad, Jorquera prefiere quedarse en el Barcelona y compatibiliza su puesto en el primer equipo con partidos con el filial.

Debuta en Liga en 2004 debido a una gripe de Valdés y la poca aclimatación de un nefasto Rüstü con un par de buenas intervenciones. La siguiente temporada Rüstü se marcha cedido y Jorquera ya es oficialmente el segundo portero del Barcelona. Aun así, por delante siempre tiene a Víctor Valdés, un jugador muy criticado pero que en los últimos años se ha convertido en el seguro de vida barcelonista. En cuatro temporadas en Primera el bagaje es desolador: siete partidos jugados y once goles encajados. La temporada pasada, como va camino de ser ésta, la Copa del Rey fue el torneo en el que más se pudo lucir. Disputó otros siete partidos y recibió también once tantos. Este ejercicio la cosa pinta igual que los anteriores. Valdés es intocable y su presencia sólo será palpable cuando haya Copa, nada en juego (como el martes en Champions) o Víctor requiera descanso.

Y así, siendo el eterno suplente, Jorquera, el canterano, el del filial, tiene ya 28 años. 28 años y parece que no quiere cambiar su suerte, que prefiere ser el segundo portero de uno de los mejores equipos del mundo a crear su propia historia futbolística. Parece resignado a entrenar día a día para cuando llegue el domingo sentarse en el banquillo. Y eso, a pesar de sus facultades, que aunque sean a cuentagotas, las intenta demostrar cuando tiene la ocasión. Jorquera también es un gran profesional porque nunca ha levantado la voz, ni se ha quejado, ni ha reclamado más minutos. Pero con ello va transcurriendo su carrera y cuando menos se lo espere ya será tarde. Jorquera puede elegir: ser el Arnau de turno, al que se le recuerda por un par de buenas actuaciones y poco más; o ser el Palop que se cansó de hacerle sombra a Cañizares y se convirtió en uno de los mejores porteros del mundo en el Sevilla. El 30 de junio finaliza contrato. Está en sus manos (y nunca mejor dicho).

9 comentarios en “La escasa ambición de Jorquera”

  1. Valdes ha contado siempre con el respaldo de la defensa, en un equipo chico ya le habrían sentado, ser segundo portero es la profesión mas ingrata del futbol, pero unos están para titulares y otros para ser banca, todo esta en el empeño que le pongas para buscar el puesto, debe seguir el ejemplo de Palov.

    P.D.: Buen post, buen blog, te había leído en alguna lista de premios y realmente lo mereces. saludos!

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  2. Por lo que dices si quiso hacer su propia historia futbolística. Eso fue cuando se fue cedido a Ceuta y Mataró. Se habrá dado cuenta que da la misma fama y mucho menos dinero ser titular en un equipo clase C que suplente en uno clase A.

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  3. Tenía entendido que el Barça estaba buscanco un portero a coste cero para la temporada que viene porque sabe que Jorquera no sigue.
    Creo que finalmente, decidió intentar se titular en otro sitio.
    Saludos.

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  4. Vuelvo a ser yo, Mr. Mamba. PErdona el autobombo, pero he colgado en mi blog una entrevista telefónica con Martí Perarnau en la que habla del Barça-MAdrid del domingo. Podéis escucharla en el blog o descargar el mp3.
    Saludos

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  5. Jorquera sabe que es una gran suerte estar donde esta ahora, trabajando cada dia sin quejarse y conformandose con amistosos y copa, al igual que Oleguer el dia que salgan del Barça su destino será la Segunda B, como muchos jugadores de los filiales que no han tenido la suerte de estos 2, al final en su curriculum estará formar parte de una de las mejores plantillas de la historia del fútbol y los titulos conseguidos.

    saludos, thepremier.blogspot.com

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  6. Cuánta razón tienes! Como este hay muchos casos en el fútbol y en realidad lo achaco a que se acomodan, ven que siguen cobrando y tienen poca ilusión. Para nada admiro a este tipo de jugadores. Me recuerda al Ezquerro del Barcelona. Por contrapartida, si Guddy hiciese lo mismo estaría ahora sin convocar. Ahí esta la diferencia. SALU2 cordiales.
    –LÍNEA DE CAL–

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