Titulares sin noticia

Ni Liga, ni Champions League y con los partidos de las selecciones a todavía tres días, los periódicos deportivos lo tienen a tiro. Hoy, mañana y seguramente el viernes, toca rellenar las páginas de los mismos de futuros fichajes, de pactos a los que “sólo” les falta el acuerdo entre clubes y de jugadores que en noviembre se dejan querer. Es algo habitual, cada vez más, que la semana post-jornada liguera y pre-partido de España la prensa se inunde de rumores muchas veces inventados con el único objetivo de conseguir el número de ventas pronosticado para ese día si en lugar de una somnífera jornada copera o la víspera a un partido de la roja y hubiese Liga o Champions.

Así pues, esta mañana nos despertamos y vemos que en los cuatro principales diarios deportivos (Marca, Mundo Deportivo, As y Sport) hablan en su portada de posibles fichajes tanto para unos como para otros.

Mientras en Marca apuestan por asegurar que Ricardo Quaresma prefiere el Real Madrid al Atlético, en As, en la banda izquierda de su portada, afirman que el portugués forma parte del futuro gran equipo que quiere montar Cerezo. ¿En qué quedamos? As, que habla de hasta ocho futbolistas en la agenda del Atlético (el mencionado Quaresma, Reina, Piqué, Márquez, Heitinga, Xavi o Deco y Van der Vaart) coincide con Marca en el holandés del Ajax. “Los rojiblancos atan a Heitinga”, titula el periódico en el que el abanderado es Santiago Segurola. Sin embargo, la contradicción viene después cuando uno lee que “Firmaría por 4 temporadas y sólo falta el compromiso entre clubes”. ¿Firmaría? ¿Sólo? ¿No está atado?

Es evidente que la Selección de Luis Aragonés no tira. No tan sólo en el plano meramente futbolístico, sino que también en el mediático. Nadie apuesta por darles la portada a los chicos de Luis. ¿Por qué? Evidentemente, porque no venderían ni la mitad de ejemplares que con este tipo de noticias, en ocasiones ilusionantes en parte para el lector, venderían. Por no hablar de la Copa del Rey, a la que algunos parece que le reservan una esquinita por pena.

Si cruzamos el puente aéreo, la prensa catalana aprovecha el mal momento del Barcelona para hacer leña del árbol caído. Así será hasta que regrese la Liga y hasta que Frank Rijkaard encuentre soluciones a la agorafobia del conjunto blaugrana. Mientras, saldrán nombres a la palestra que lo más probable es que no sea más que una cortina de humo fundada para esperanzar a un lector (del Barcelona mayormente) que no las tiene todas consigo mismo en cuanto a la fe en su equipo. Que Rijkaard no funciona y titubea, Mourinho es la solución. Mundo Deportivo apuesta por el portugués en su portada y para ello se hace eco de una encuesta en su web en la que habrán votado culés, madridistas y seguramente que algún seguidor del Alcoyano. En Sport los fichajes del día son Tiago (no Motta), de la Juventus, y Benzema, el joven talento del Lyon por el que según Marca también se interesó no hace mucho el Real Madrid.

Pues así está la prensa hoy y muy probablemente mañana, ya que entre unos y otros aclararán o desmentirán los “refuerzos” de la competencia y alguno que otro seguirá por la senda de los fichajes “atados” a los que sólo les falta el acuerdo entre clubes. Divertido, a la par que indigesto.

Koeman y su nueva aventura: Valencia

Mientras Juande Ramos hacía gala de su escaso dominio del inglés en su presentación con el Tottenham días después de plantar al Sevilla, Ronald Koeman seguía sus pasos para hacer lo propio con el PSV Eindhoven, club que abandona para fichar por el Valencia, que la madrugada del domingo devolvía al paro a Quique Sánchez Flores por culpa de los malos resultados y el escaso fútbol.

Habían sonado nombres con trayectorias bestiales como José Mourinho, Fabio Capello o Marcello Lippi, pero ha sido finalmente el ‘héroe de Wembley’ el escogido por Juan Soler para hacerse con un banquillo que quema más que el sol. La afición ya tiene un motivo por el que sonreír ya que si un patrón ha seguido el nuevo entrenador valencianista durante su carrera dirigiendo a Vitesse, Ajax, Benfica y PSV ha sido el del fútbol ofensivo y atrevido. Koeman, que la temporada pasada consiguió la Eredivisie en el último suspiro, cuenta en su palmarés con otras dos ligas, una copa y dos supercopas (una en Holanda y otra en Portugal). Veremos qué tal le va al bueno de ‘Tintín’ su aventura en un campeonato, el español, con cara y ojos.

¿Mourinho por Quique?

Me despertaba esta mañana con otra noticia que se precipitó anoche. Se ve que está de moda cambiar de entrenador al comenzar la temporada. El Valencia, eliminado de la Champions League y a un punto de los puestos de descenso, decidió prescindir de los servicios (dicho finamente) de Quique Sánchez Flores. Si la noticia fuese la recién citada, entendería su destitución. Si la noticia fuese que al entrenador este verano no le reforzaron el equipo con los jugadores que demandó y por ello los resultados no fueron los esperados, entendería su marcha. Pero va a ser que no. Más veloz que el ‘sí’ de Juande a los Spurs fue la decisión de Juan Soler en cargarse a Quique, al que dos resultados, dos, le han condenado a cobrar una millonada de finiquito. Para Quique, que lo echen, es un alivio según el propio protagonista ha reconocido. Para la afición, en principio, también. En principio. Porque a ver, ¿quién se va a hacer cargo ahora del Valencia? ¿Quién va a ser el lumbreras que semana a semana buscará el ‘jogo bonito’ para la exigente afición de Mestalla? ¿Quién va a ser más efectivo que Quique?

Es rara su destitución, suena, o huele, a forzada. A que la presión le ha podido a Juan Soler. Si no, uno no entiende para qué se fichó y se gastó lo que se gastó en verano si el proyecto se iba a ir al limbo a las nueve jornadas. Que alguien me diga por qué Carboni ya no forma hoy parte de la directiva. Pues sí, porque se confió en Quique. Y Quique, en nueve jornadas parece ser que no ha colmado las expectativas. Increíble pero cierto: un cuarto clasificado en la Liga (a cuatro puntos del líder) y colista de su grupo en la Champions a tan sólo uno de estar en los octavos. Pero no es suficiente para aguantar en el cargo. Esta despedida me ha recordado a la de Capello: resultadista, efectivo y campeón. Quizá a Quique le ha faltado esto último: ganar un título. Su fútbol ni fue bonito ni pretendió serlo. Sin embargo fue práctico y le llevó a donde vuelve estar el Valencia: en la pomada europea. Ahora verá con más sosiego a un equipo que busca un perfil de técnico “privilegiado”: ¿Mourinho, Capello?” ¿Os lo imagináis?